Casa Magdalena

Proyecto

Una vivienda unifamiliar auto suficiente en una finca rural en Sobrarbe, cerca de Aínsa.

Año, localización y tipología

2011
Obra nueva
Samitier, La Fueva

Clientes

Mi propia familia (2 hijos, 2 adultos y un perro) queríamos vivir en Sobrarbe, en un entorno natural y de la forma más autosuficiente posible.

detalles del proyecto

Se da mucha importancia a la integración en el paisaje del edificio y la relación interior-exterior, incorporando elementos de diseño pasivo, en la búsqueda de una arquitectura responsable y respetuosa con su entorno y clima.

Materiales

En el exterior mantiene referencias a la arquitectura tradicional, mientras que los interiores son abiertos, llenos de luz y con materiales naturales. Para favorecer la salud, se presta una atención especial en la elección de los materiales con criterios ecológicos; locales, sin tóxicos y con bajo impacto medioambiental.

Flexibilidad

El diseño aprovecha la vistas hacía las montañas, a la vez que se crea espacios interiores fluidos y con mucha flexibilidad que potencia la dinámica de la vida familiar.

Luminosidad y espacio

La planta baja de la vivienda favorece la interacción social y familiar con espacios fluidos y abiertos, conectados con el exterior. Mientras la planta primera refleja la importancia de los momentos privados, solitarios y reflectivos.

Eficiencia energética

Incorpora sistemas bioclimaticos innovadores, tanto pasivos como activos, para conseguir un nivel alto de eficiencia, ahorro de energía y agua, reduciendo así los gastos de consumo y el impacto en el entorno.

Casa Magdalena

Vivienda unifamiliar autosuficiente de obra nueva en una finca rural de Sobrarbe, cerca de Aínsa.
Samitier, La Fueva
2011

Una casa autosuficiente concebida
como experimento de arquitectura sostenible y holística

Casa Magdalena es una vivienda unifamiliar autosuficiente situada en una finca rural de Sobrarbe, cerca de Aínsa. Es la casa de la propia familia de las diseñadoras: dos adultos, dos hijos y un perro que querían vivir en el territorio, en un entorno natural y de la forma más autosuficiente posible. La vivienda se concibe como un experimento de arquitectura sostenible y holística, pensada para ser sana para el cuerpo, la mente y el medioambiente, y al mismo tiempo convertirse en un hogar confortable y cotidiano.
  • Vivienda unifamiliar de primera residencia en pleno entorno rural.
  • Pensada para la autosuficiencia y la vida en contacto con la naturaleza.
  • Arquitectura holística: salud, confort y respeto por el medio ambiente.
El proyecto da una gran importancia a la integración del edificio en el paisaje y a la relación interior–exterior. Se incorporan elementos de diseño pasivo adaptados al clima del Sobrarbe, buscando una arquitectura responsable y respetuosa con su entorno. La casa se convierte así en un caso de estudio vivo, donde se prueban y ajustan soluciones bioclimáticas, materiales naturales y estrategias de eficiencia energética en el día a día de una familia real.
Materiales saludables para una casa viva
El exterior mantiene referencias a la arquitectura tradicional del lugar, mientras que el interior es abierto, luminoso y resuelto con materiales naturales. Para favorecer la salud de quienes la habitan, se eligen materiales con criterios ecológicos: locales, sin tóxicos y de bajo impacto ambiental. Esta combinación crea una atmósfera cálida y confortable, donde la casa se siente sana y acogedora.
Espacios flexibles para la vida familiar
El diseño aprovecha las vistas hacia las montañas, al tiempo que genera espacios interiores fluidos y muy flexibles. Las estancias se adaptan a las distintas dinámicas de la vida familiar: juego, estudio, trabajo, descanso… La organización de la casa facilita que cada persona encuentre su lugar, sin perder la sensación de estar compartiendo un mismo hogar.
Luz natural, interacción y momentos de intimidad
La planta baja está pensada para potenciar la interacción social y familiar, con espacios abiertos, continuos y conectados con el exterior. La planta primera, en cambio, recoge la importancia de los momentos privados, solitarios y reflexivos. Esta doble condición —espacios compartidos y rincones de intimidad— permite equilibrar convivencia y descanso en el día a día.
La integración en el paisaje y la relación directa con el exterior son fundamentales en Casa Magdalena. Las transiciones entre interior y jardín son suaves, y la casa se percibe como una extensión del entorno natural. La luz, las vistas y las texturas de los materiales conectan constantemente a la familia con el territorio que la rodea.
La vivienda incorpora sistemas bioclimáticos innovadores, tanto pasivos como activos, para alcanzar un nivel muy alto de eficiencia energética. Se optimizan las ganancias solares, la ventilación y el comportamiento térmico del edificio, y se reducen consumos de energía y agua. Todo ello disminuye los gastos de funcionamiento y, sobre todo, el impacto en el entorno, demostrando que otra manera de habitar el medio rural es posible.

Casa Magdalena es una vivienda autosuficiente
diseñada como experimento de arquitectura sostenible y holística.

Un hogar para vivir en Sobrarbe
en contacto directo con la naturaleza,
con materiales saludables, sistemas bioclimáticos
y espacios que cuidan el cuerpo, la mente
y el entorno que la rodea.